Luis Aparicio Montiel: A 70 años de su debut en las Grandes Ligas


El 17 de abril de 1956, en el viejo Comiskey Park de Chicago, Luis Aparicio se convirtió en el sexto pelotero venezolano en debutar en las mayores. Así fue el primer juego del único criollo en salón de la fama de Cooperstown, por ahora.

El comienzo de una estrella

Luis Aparicio creció admirando a Alfonso Carrasquel y apenas tres años después de haber firmado con los Medias Blancas, tomó su lugar como campocorto regular de Chicago. A finales de 1953, tras su sonado estreno como profesional con el club Gavilanes de Maracaibo en la temporada 1953-54 de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional, Aparicio fue reclutado por los Medias Blancas por recomendación de Luman Harris, coach de los Leones del Caracas, y el propio Carrasquel, quien era el torpedero estelar del club de Chicago desde 1950.

Poco tiempo le tomó a Aparicio desarrollar el talento para lograr el ascenso. El 25 de octubre de 1955 los Medias Blancas envían a Carrasquelito junto al jardinero Jim Busby a los Indios de Cleveland, a cambio del outfielder Larry Doby. Así queda la vía despejada para que Aparicio inicie la exitosa carrera del único venezolano que forma parte del Salón de la Fama de Cooperstown.

Seis meses después de ser cambiado a Cleveland, Carrasquel regresa a Chicago en calidad de torpedero de los Indios y en el primer encuentro de la campaña de 1956 es testigo de excepción en el grado de bigleaguer de Aparicio.

Hace 70 años, el 17 de abril de 1956, en el viejo Comiskey Park de Chicago, Aparicio se convirtió en el sexto pelotero venezolano que debutó en las ligas mayores de Estados Unidos. Lo hizo como shortstop y octavo bate en el encuentro que los Medias Blancas le ganaron 2 carreras por 1 a los Indios.

En tres visitas al plato conectó un hit (en su tercer turno sonó sencillo al left ante envío de Bob Lemon), mientras que al campo intervino en una doble matanzas y en cuatro lances: tres outs y una asistencia. Aunque no pisó la goma ni estafó almohadilla en el debut, ayudó a su club a vencer a la tribu gracias a su velocidad.

En ese juego, Sherm Lollar inició el séptimo inning con sencillo al centro. Walt Dropo vio pasar el tercer strike y Aparicio siguió con su histórico primer imparable. Con hombres en primera y segunda, Billy Pierce dio rodado difícil que capturó cerca del montículo Lemon, quien trató de poner out a Aparicio en segunda, pero el zuliano voló y arribó a salvo, el tiro del pitcher a la intermedia llegó tarde y se congestionaron las bases. Seguidamente, Jim Rivera negoció boleto para que Lollar anotara caminando la carrera que marcó la diferencia.

Fue la segunda vez en la historia que dos shortstops venezolanos rivalizaron en un encuentro desde que el 3 de agosto de 1953 se midieron Carrasquel y Pompeyo Davalillo, en partido entre Medias Blancas y Senadores, celebrado en el Griffith Stadium de la ciudad de Washington.

En esta oportunidad el torpedero caraqueño que entonces contaba con 30 años de edad, también bateó de 3-1 (hit al centro en el octavo inning) en lo que fue su primer encuentro con la tribu, mientras que al campo intervino en una doble matanza, realizó un out y tres asistencias.

El primer Novato del Año latino

Luis Aparicio fue el primer pelotero latinoamericano que ganó el premio Novato del Año, otorgado por la Asociación de Cronistas de Beisbol de Estados Unidos (BBWAA, por sus siglas en inglés).

Al concluir la campaña de 1956 como líder de la Liga Americana en los departamentos de bases robadas (21) y toques de sacrificio (14), además de dejar promedio de .266 (de 533-142) con 69 carreras anotadas, 19 dobles, seis triples, tres jonrones y 56 carreras impulsadas en 152 partidos, Aparicio prácticamente no tuvo enemigos para reunir 22 de los 24 votos posibles entre los cronistas que participaron en la elección. Los otros dos votos fueron para Rocky Colavito, guardabosque de los Indios de Cleveland y Tito Francona, rightfielder de los Orioles de Baltimore.

A principios de septiembre, Marty Marion, mánager de los Medias Blancas, no tenía la menor duda de que el joven paracorto venezolano había reunido las credenciales para llevarse el trofeo que se otorga desde el año 1947.

«¿Quién será el Novato del Año de la Liga Americana?, fácil: Luis Aparicio», respondió Marion ante la consulta que le hicieron del semanario The Sporting News. «Nadie se le acerca, ha jugado muy bien el campo para Chicago. Mucho mejor de lo que se esperaba. El bateo, que era la duda, ha sido más que adecuado, mientras que en fildeo es el mejor shortstop de la Liga Americana. Luis es rápido, ágil, elegante, tiene unas tremendas manos y !cómo hace las jugadas detrás de la segunda base!»

Después de Aparicio otros diecinueve latinoamericanos han obtenido la misma distinción: los dominicanos Alfredo Griffin (LA 1979), Raúl Mondesí (LN 1994), Rafael Furcal (LN 2000), Albert Pujols (LN 2001), Ángel Berroa (LA 2003), Hanley Ramírez (LN 2006) y Neftalí Feliz (LA 2010); los puertorriqueños Orlando Cepeda (LN 1958), Sandy Alomar (LA 1990), Carlos Beltrán (LA 1999), Geovany Soto (LN 2008) y Carlos Correa (LA 2015); los cubanos Tony Oliva (LA 1964), José Canseco (LA 1986), José Fernández (LN 2013) y José Abreu (La 2014); el panameño Rod Carew (LA 1967); el mexicano Fernando Valenzuela (LN 1981) y el venezolano Oswaldo Guillén (LA 1985).

Embajador de Venezuela en Las Mayores

Durante dieciocho años, entre 1956 y 1973, Luis Aparicio colocó en el mapa de las Grandes Ligas a Venezuela.  Desde hace 32 años está en el Salón de la Fama de Cooperstown y es hasta hora el único venezolano en formar parte de esa élite de peloteros del mejor beisbol del mundo. 

Nacido en Maracaibo el 29 de abril de 1934, Aparicio se hizo profesional a los 19 años de edad, luego de representar a nuestro país en una Serie Mundial Amateur en 1953, al reemplazar a su padre del mismo nombre como shortstop del equipo Gavilanes, en un encuentro contra Pastora, el 18 de noviembre de ese año.

Antes de finalizar la temporada de estreno en Venezuela firmó también su primer contrato profesional para jugar en Estados Unidos. Entonces fue reclutado por la organización Medias Blancas de Chicago.

Apenas pasó dos años en el sistema de granjas de de la organización patiblanca con los clubes Waterloo, en la Illinois-Indiana-Iowa League de categoría B y Memphis, de la Southern Association, de categoría AA.

En 1956, con 22 años de edad, Aparicio reemplazó al también venezolano Alfonso «Chico» Carrasquel en la posición de shortstop de los Medias Blancas y produjo enorme impacto entre los seguidores del club de Chicago al erigirse como el novato más sobresaliente de la Liga Americana, en el inicio de su brillante carrera.

Aparicio está considerado como uno de los mejores shortstops de todas las épocas en las Grandes Ligas y en Venezuela.

Entre su estreno con los Medias Blancas y mediados de la década del sesenta, con los Orioles, figuró como el más audaz estafador de bases de la Liga Americana, con un récord de nueve lideratos consecutivos en el departamento (1956-64), en una época en la que predominaron los bateadores de poder en las ligas mayores.

A lo largo de su brillante carrera con Medias Blancas (1956-62 y 1968-70), Orioles (1963-67) y Medias Rojas (1971-73) obtuvo nueve Guantes de Oro como reconocimiento a su excelencia defensiva.

Su mejor temporada fue la de 1959 con Chicago, cuando encabezó la Liga Americana en robos con 56, para ayudar a su club a llegar a la Serie Mundial, y escoltó a su compañero Nellie Fox en el segundo lugar de la votación del premio al Jugador Más Valioso.

En trece oportunidades fue postulado al Juego de Estrellas e intervino diez veces en el clásico de mitad de campaña, de 1958 a 1964 y de 1970 a 1972.

Lee también: Salvador Pérez sacó su tercer cuadrangular del año

En enero de 1979, cinco años después de su última temporada en Grandes Ligas, figuró por primera vez en la lista de votación de la Asociación de Cronistas de Beisbol de Estados Unidos (BBWAA). Cinco años después resultó elegido, en enero de 1984 con 341 votos, el 84,6 por ciento del universo de votantes.

En su destacada trayectoria de Grandes Ligas participó en 2 mil 599 partidos de campaña regular, dejó promedio vitalicio de .262 con 1.335 carreras anotadas, 2.677 hits, 394 dobles, 92 triples, 83 jonrones, 791 carreras impulsadas y 506 bases robadas, mientras que a la defensiva, en 22 mil 406 entradas y dos tercios como defensor del shortstop, dejó promedio vitalicio de fildeo de .972 al incurrir en 366 errores en 12 mil 930 lances.

En la Liga Venezolana de Beisbol Profesional actuó con los clubes Gavilanes, Leones, Tiburones, Águilas y Cardenales entre 1953 y 1975. En trece temporadas jugó en 417 encuentros de calendario regular, dejó promedio ofensivo vitalicio de .261 con 63 dobles, 15 triples, 7 jonrones, 136 carreras remolcadas y 58 bases estafadas.


www.liderendeportes.com

Ver fuente