En un paso decisivo hacia la autosustentabilidad y la preservación del ecosistema, Grupo Leti ha puesto en marcha su nueva Estación Productora de Agua Limpia, denominada EPAL. Este proyecto, que combina tecnología de vanguardia con una visión de economía circular, permite devolver al medio ambiente agua en condiciones óptimas, igualando la pureza con la que fue recibida originalmente.
La nueva Estación Productora de Agua Limpia (EPAL) reafirma el compromiso de la farmacéutica con la sostenibilidad, transformando las aguas industriales en recursos para el riego de sus áreas verdes.
El corazón de EPAL reside en un avanzado reactor biológico de última generación. El proceso de tratamiento ha sido diseñado bajo estrictos estándares de eficiencia y sostenibilidad, integrando etapas fundamentales como: Tanque de igualación y neutralización de pH, tratamiento biológico mediante suministro de aire, clarificación y sedimentación por gravedad y cámara de cloro y recuperación de lodos por diferencial de presión.
Esta infraestructura, que abarca 1.200 metros cuadrados de construcción, fue el resultado de un año de trabajo intensivo, incluyendo dos meses de planificación detallada y diez meses de ejecución técnica.
Impacto ambiental en cifras
La implementación de EPAL no es solo un logro de ingeniería, sino un respiro para el entorno local. Gracias a sus procesos biodegradables, la planta asegura una reducción significativa de contaminantes en las aguas provenientes de los Laboratorios Leti.
«Estimamos el saneamiento de más de 46 millones de litros de agua al año», destaca la organización, subrayando que este volumen permitirá la autosustentación total del sistema de riego de las áreas verdes que rodean su parque industrial.
Visión de futuro
Con este proyecto, Grupo Leti reduce drásticamente su huella ambiental en el sector farmacéutico, demostrando que la innovación industrial y la protección de los recursos naturales no son conceptos excluyentes, sino pilares de una gestión responsable.
“Cada gota tratada por EPAL representa ahora un aporte valioso al ecosistema, protegiendo las fuentes de vida y reafirmando que, para Grupo Leti, el compromiso con el mañana es una realidad que se construye hoy”, señala la organización.
Jonathan Quiroga, director de mantenimiento de la organización, subrayó que este proyecto no responde únicamente a una necesidad operativa, sino a una visión de futuro. «Queremos entregarles un planeta limpio a las próximas generaciones. Esta planta es un reflejo de nuestro rol activo en la sustentabilidad», afirmó.
El sistema de gestión hídrica de la planta destaca por su eficiencia. Actualmente, la instalación procesa el 100% de las aguas residuales generadas, asegurando que el recurso sea devuelto al entorno en condiciones óptimas.
“Todo el flujo que entra se trata y se regresa al ambiente de la mejor manera posible”, explicó Quiroga. Además, detalló que una parte importante del agua regenerada se destina actualmente al riego de las áreas verdes de la empresa, cerrando así un ciclo de aprovechamiento responsable.
Aunque el uso actual del agua recuperada se centra en el mantenimiento de las áreas vegetales, los planes de la dirección de mantenimiento apuntan a una mayor innovación. Quiroga adelantó que la organización evalúa la posibilidad de reintegrar el agua tratada directamente en los procesos industriales en un futuro próximo, lo que consolidaría un modelo de economía circular dentro de las operaciones de la planta.
Con esta iniciativa, Grupo Leti reafirma su responsabilidad social corporativa, posicionándose como un referente en la protección del medio ambiente dentro del sector.
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