Los emprendimientos o startups son una pequeña muestra o la punta del Iceberg del cambio de paradigma global que se está dando no sólo tecnológico sino económico y de negocios, que pocos advierten.
Este mes de mayo, del 11 al 14, se celebró un evento de emprendimientos en Venezuela, el 2do., en Caracas. Un evento para facilitar la innovación, la expansión corporativa, la articulación pública y privada, las oportunidades específicas para el despliegue del capital y el posicionamiento estratégico a largo plazo. Todo un acontecimiento, con poca resonancia en la prensa nacional, una nota fugaz, la típica en esta dinámica acelerada de los medios sociales y plataformas digitales, la novedad ya no aguanta ni un día, al minuto ya es noticia vieja.
Sin embargo, la nota reflexiva y crítica hecha por una emprededora y mentora experimentada de la comunidad o mejor dicho del ecosistema de emprendimientos, no solo nacional sino internacional, nos brinda la oportunidad de sumarnos a dicha reflexión y contribuir con el debate, en aras del entendimiento y la comprensión del caso Venezuela, y posiblemente de toda nuestra región.
Para evitar echar el cuento y hacer perder la motivación de su propia lectura se será muy breve en las citas. Invitó a leer los referidos artículos a través del enlace que se incluye en cada cita.
Todo bien, pero
Fuera de los reflectores, en las conversaciones de pasillo, otra impresión registró está experimentada y sagaz emprendedora.
El título ya es sugerente:
“Las verdades de la Venezuela Tech Week: las cómodas bajo el foco y las incómodas de la resaca”
“Vinieron más 600 invitados de 48 países”
«Una narrativa forzada de >”.(Beatriz López, 23-5-2026, startup Venezuela tech, Radar[+58])
La impresión que resonó como campana fue el comentario de uno de los invitados internacionales:
“Sí, en 10 a 15 años las oportunidades para invertir acá serán grandiosas.” (Ibíd)
En la segunda entrega López nos habla de tres obstáculos o barreras (elefantes) a superar para consolidar los emprendimientos en Venezuela y su ecosistema como verdaderos impulsores de la economía del país.
“La resaca de la Venezuela Tech Week: Tres verdades incómodas sobre nuestro ecosistema (II) (26-5-2026, Beatriz López, Startup Venezuela Tech, Radar[+58])”
Los tres elefantes atravesados
1er. Elefante, El espejismo del interés internacional:
“el capital internacional no entra donde el capital nacional no apuesta”(Ibíd)
2do. Elefante, “Somos una aldea y no una metrópolis (Y eso está bien)” (Ibíd), actualmente el número de emprendimientos activos en el país es de 105.
3er. Elefante, “El idioma de negocios y mecanismos de inversión” (Ibíd)
“…los fundadores venezolanos, en su gran mayoría, aún deben pulir su lenguaje global de los negocios.” (Ibíd)
Algunos caminos de aproximación
Para mí los tres elefantes son un síntoma no una consecuencia de un fenómeno social económico cultural e histórico complejo, está reflexión solo da para proponer tres caminos de aproximación de los muchos otros posibles, posiblemente se puedan extrapolar a muchos de los países de la región.
Hay dos Américas distintas
No somos la América del Norte, no solo por la ubicación geográfica, sino también por la historia y la cultura. El camino transitado por ambas subregiones es distinto.
Nuestras realidades son distintas, entendidas éstas como las mediaciones humanas de las vivencias y experiencias de lo real.
No somos la metrópolis pero tampoco esa América.
Urge recuperar el lugar desde dónde nos percibimos e interpretamos para que tengamos una identidad, autoestima y una posición en el mundo clara y firme, con un análisis más acertado de nuestra particular situación. Puede ser que así se eviten las copias y las simulaciones (“Potes de humo”).
La Geocultura y el ethos de los americanos de aquí
Todos los actores y agentes, los participantes en el ecosistema de emprendimientos venezolano, son seres humanos con un ethos resultado de su temperamento, su carácter y personalidad, resultado a la vez de su carga genética, de su fisiología, de su cultura, de su historia y de su entorno ambiental y socioeconómico.
Una parte de este ethos es visible y reconocida y la otra no, hay un inconsciente colectivo en todas y todos que se manifiesta en la conducta, aspiraciones y forma de ser. Hay que conocer sobre la América Profunda, Rodolfo Kusch ha escrito al respecto, para descifrar esta incógnita.
De la misma manera la geocultura, como lo entiende el antropólogo y filósofo argentino Rodolfo Kusch, opera como un campo de fuerza gravitatorio en el territorio, conjuntamente con su cultura, que nos determina y moldea, así que de nada vale que nos pongamos los trajes que sean, con el nombre que sea, seguiremos siendo de la América de acá.
Somos diferentes, la encuesta mundial de valores tiene ya décadas mostrándolo empíricamente; está América de acá es una de las 8 zonas culturales del mapa mundial elaborado por Inglehart y Welzel en base a estas encuestas. ¿Por qué esa diferencia no puede ser interpretada como una oportunidad?
El cambio Tecnológico Global tiene nuevo epicentro
Hay una categoría de tecnología anónima o poco apreciada que ha facilitado que las revoluciones industriales conocidas (1ra, mediados del siglo XVIII; 2.ª, finales del siglo XIX, 3era, mediados del siglo XX y la 4ta., finales del siglo XX ) hayan tenido el impacto en la economía y la sociedades que ha conocido el mundo. Ellas han sido las tecnologías que han servido de interfaz y catalizadores para acoplar la invención de tecnología dura, de cada una de las revoluciones industriales, y traducirlas en bienes y servicios para el uso y el consumo de la sociedad.
Son conocidas como las tecnologías blandas, las que producen intangibles y se centran en el “saber cómo”, en la humanidad, en la gente.
Son tecnologías blandas: el dinero, el lenguaje en tiempos remotos; los mercados de capitales y financieros, siglo XVI; el registro contable por partida doble, siglo XIII, el balance general y la hoja de resultados en el siglo XV; la tecnología moderna de gestión creada por Taylor ,1911 y la línea de producción de Ford, 1913; el sistema de patentes a finales del siglo XIX; la publicidad moderna, siglo XIX, el marketing y las relaciones públicas, siglo XX; la compañía anónima, finales del siglo XVII, y la compañía de responsabilidad limitada, finales del siglo XIX y mediados del siglo XX; el capital de riesgo, en 1946 y la lista sigue.
Hoy las tecnologías blandas son las protagonistas de esta cuarta revolución industrial, también llamada: digital, de la información y del conocimiento; ellas son el epicentro del cambio tecnológico global, tal y como lo plantea la doctora Zhouying Jing, en su libro: Global Technological Change, 2005. Es una tesis posible en una economía mundial donde el sector servicios es la tendencia, ocupa más de la mitad del ingreso y el empleo, llegando a superar el 70%, en ambas categorías, en las primeras economías.
Los emprendimientos son hoy el laboratorio, la incubadora y la vitrina del cambio de paradigma mundial, hay que tomarlos en serio.
Los ecosistemas de emprendimientos deben trascender la visión instrumental de sistemas y ser entendidos como comunidades, con una visión de mundo y forma de vida distinta, donde la cooperación y la competencia no tributen a una relación suma cero sino ganar-ganar, son la oportunidad de una nueva cultura empresarial y económica, de una nueva relación entre nosotros y el ambiente, de nueva gobernanza.
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