Por Yorcellys Bastidas y Cristian Gonte
El estado Miranda se convirtió este 24 de junio en el epicentro del fervor popular y la identidad afrovenezolana con la celebración de las fiestas en honor a San Juan Bautista, una manifestación que movilizó a miles de devotos en las localidades de Guarenas, Guatire y Curiepe bajo una atmósfera de fe, cantos y el repique tradicional del tambor.
El encuentro en la Iglesia Nuestra Señora de Altagracia de Curiepe estuvo marcado por la liturgia eclesiástica. Monseñor Tulio Ramírez, obispo de la Diócesis de Guarenas, jurisdicción eclesiástica que abarca y unifica litúrgicamente a todo el eje mirandino, ofició la misa solemne en honor al santo que «todo lo tiene y todo lo da».
Durante su homilía, Monseñor Ramírez elevó plegarias por la paz del país y felicitó el comportamiento cívico de las comunidades, destacando el valor de mantener vivas estas expresiones que conjugan la fe católica con las raíces históricas de los pueblos de la zona.
El ministro de Cultura, Raúl Cazal, destacó la fusión de la religiosidad, la devoción y lo cultural. «Todo unificado hace que esto sea una verdadera fiesta en honor a San Juan Bautista».
Por su parte, el gobernador de la entidad, Elio Serrano, destacó la importancia de la celebración de este día, que une a la religión y la cultura. «Para nosotros ha sido muy importante que se haya declarado esta tradición como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y, si hay una región donde se celebra con fervor, es aquí en Miranda».
La celebración mostró la riqueza y diversidad de sus variantes locales; a lo largo del día, como es tradición, el misticismo se apoderó de sus calles con el ensordecedor y enérgico repique del tambor Mina y la Curbata. Los pañuelos rojos y blancos ondearon al ritmo del golpe de cuero en una de las procesiones más multitudinarias y coloridas del país, donde locales y turistas bailaron en un ambiente de arraigo colonial absoluto.
Guatire y Guarenas
En estas ciudades el ambiente se tornó festivo desde tempranas horas. Las parrandas locales de San Juan, con sus características e históricas imágenes de menor escala pero gran devoción, recorrieron los sectores populares al son del cumaco, uniendo a familias enteras que abrieron las puertas de sus hogares para ofrecer altares coloridos en un ritual de renovación de promesas.
Oraciones, promesas y bailes marcan las fiestas de San Juan en Guárico
Por su parte, en la capital guariqueña también se escuchó el repique de los tambores en honor a su santo patrono, San Juan Bautista. Los devotos, con la imagen religiosa en sus hombros, recorrieron las calles y avenidas de la ciudad en una manifestación que conjugó oraciones de agradecimiento, promesas y el característico baile popular que define esta expresión de identidad cultural y fe en la región.
Durante un colorido desfile inaugural, las instituciones educativas llenaron la avenida Bolívar con comparsas, pancartas y trajes típicos alusivos a la tradición sanjuanera y a la Batalla de Carabobo, en el marco de su 205.° aniversario. Cientos de niños y jóvenes de la región, acompañados por docentes y representantes, se sumaron a la fiesta con demostraciones culturales y parrandas que contagiaron de alegría a los presentes.
En paralelo, la comunidad y la Fundación Cultural Pastores de San Juan Bautista de los Morros iniciaron los actos religiosos en la iglesia central de la ciudad. Posteriormente, salieron en procesión para visitar los 12 altares que diversas familias prepararon en sus hogares este año. Esta tradición, que la cofradía mantiene viva desde aproximadamente el año 2004, busca pedir por la salud y homenajear a San Juan con el tradicional baile. «Para nosotros esto es un acto de fe, porque San Juan Bautista es milagroso», aseveró María Eugenia Rebolledo, pastora mayor de la fundación.
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