Aquel bebé, nacido en Linden, California, el 26 de abril de 1992, fue regalado al siguiente día de llegar a este mundo. La joven madre, como lo habían pactado, le entregó el niño al matrimonio de Patty y Wayne Judge, un par de maestros de escuela. Lo que no estaba previsto era que la mamá lo llevara, envuelto en un pedazo de trapo sucio y maloliente.
Pero del desprecio en sus primeras horas de nacido, pasó la criatura a una vida de mucho amor, cuidados especiales, buena alimentación y preocupación por los estudios.
“Me creí hijo de los Judge, hasta los 15 años, cuando ellos me revelaron la verdad” ha dicho ahora Aaron Judge, el slugger de los Yankees. “Desde entonces los quise mucho más que antes, por todo lo hecho por mí, sin ser mis padres biológicos”.
Notable estudiante
Aaron fue un niño destacado en todos los niveles educacionales. Llegó a la primaria con amplios conocimientos del idioma, enseñados por los padres adoptivos. En el Liden High School lo premiaron como el mejor de los estudiantes y fue estrella en el equipo de beisbol. Tanto, que por eso logró una beca para estudiar economía en la California State University.
Fue de donde lo seleccionaron los Yankees en el draft de junio 2013, a los 21 años de edad.
Judge, el bigleaguer
Después de su preparación en las menores, los Yankees lo presentaron a la alta sociedad del beisbol, el 13 de agosto de 2016, a los 24 años de edad, e inmediatamente comenzó a demostrar su poder.
El juego de su debut fue una victoria del club, frente a los Rays y Judge bateó dos hits en cuatro turnos, un jonrón.
Los Yankees, por supuesto, consideran justificados los 360 millones de dólares por los cuales firmaron a Judge para 10 años, 40 millones anuales, hasta 2031.
Los récords del poder 2026
Pues, aquel bebé envuelto en el trapo sucio y maloliente, es ahora un caballero muy bien bañado, vestido muy elegante y querido en el beisbol por su fuerza notable, más su facilidad para conectar los lanzamientos y así lograr también altos promedios al bate.
Aaron Judge amaneció la temporada de este año tras un asombroso récord de jonrones. ¿Se imaginan, una marca que no pudieron alcanzar Hank Aaron, ni Babe Ruth, Albert Pujols, ni Alex Rodríguez?.
Ni siquiera Barry Bonds ni Mark McGwaire, intoxicados con esteroides como andaban, pudieron llegar hasta donde ahora Aaron Judge está por ascender.
Es que este rightfielder de los Yankees, en sus primeras 10 campañas, ha logrado cuatro con 50 o más jonrones:
52 en 2017, 62 en 2022, 58 en 2024, 73 en 2025. Y ahora, ya con 17 estacazos para la calle, se encamina a la quinta campaña con tales números.
Vamos a revisar la historia:
Barry Bonds tuvo solamente una temporada por ahí, sacó 73 jonrones en 2001; la mayor cantidad de Aaron en su carrera de 22 años, fueron 47 en 1971; Ruth sacó 50 cuatro veces, 54 en 1920, 59 en 1921, 60 en 1927, 54 en 1928; Pujols no pudo ni una vez en sus 22 campañas y Alex Rodríguez, tres veces en 22 años, 52 en 2001, 57 en 2002, 54 en 2007.
¿Cuántas otras temporadas de Judge serán con 50 o más jonrones?… Solo ha cumplido 34 años y ésta es su campaña número 11.
Ahora, ¿Judge es solo un bateador de poder?
No es así. Lo veo muy cerca de los superdotados de las cinco habilidades. Miren este resumen de sus totales, cuando apenas comienza su temporada número 11:
Promedio al bate 292, jonrones 385, impulsadas 864, robos de bases 70 en 94 intentos.
Concluye la linda historia
Aquel bebé regalado en Linden, California, está pues, por imponer un récord de poder en 11 temporadas, que no pudieron alcanzar, Aaron en 23, ni Ruth en 22, ni Pujols en 22.
Gracias a la vida que me ha dado tanto, incluso un lector, o lectora, como tú.
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