Anderson Espinoza cumplió en el final de la Serie de las Estrellas


Con cada año que pasa, Anderson Espinoza ha ido ganando en consistencia y demostrando que su nombre merece estar en la élite de los lanzadores del béisbol japonés, un circuito donde destacar resulta sumamente complejo debido al elevado nivel competitivo.

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El pasado miércoles, al conquistar su décima victoria de la presente campaña —cifra que lo ubica como colíder de ese departamento en la Liga del Pacífico—, el venezolano se convirtió en el primer serpentinero importado de los Búfalos de Orix en registrar doble dígito en juegos ganados desde que lo hiciera el estadounidense Tom Davey en 2006 (quien sumó justamente 10 triunfos).

Por si fuera poco, el caraqueño arrancó la semana como líder en efectividad de la Liga del Pacífico con un brillante 2.25, manteniendo una ventaja relativamente cómoda sobre Kona Takahashi (2.45) y Chihiro Sumida (2.55), ambos de los Leones de Seibu. Cabe destacar que en sus dos zafras anteriores no había alcanzado los innings suficientes para optar por los lideratos porcentuales de picheo debido a la dosificación de trabajo impuesta por la gerencia para preservar su brazo.

Tal como recuerda Claudio Rodríguez Otero en su columna El Bate del Samurái (del portal beisboljapones.com), de los 152 lanzadores que han liderado el departamento de triunfos en la historia de las ligas Central y del Pacífico, solo ocho han sido extranjeros. Asimismo, apenas siete serpentineros importados han logrado coronarse en la cima de la efectividad.

Por ello cobra tanto valor la actuación de Espinoza, incluso considerando que el cubano Liván Moinelo encadenó temporadas consecutivas de más de 10 laureles en 2024 (11) y 2025 (12) con los Halcones de SoftBank. Antes del zurdo antillano, el último escopetero foráneo en alcanzar la decena de victorias había sido el estadounidense Kris Johnson, quien sumó 11 triunfos en 2019 con las Carpas de Hiroshima.

En la historia de la pelota nipona, solo dos lanzadores latinos han cosechado múltiples contiendas de 10 o más victorias: el mencionado Moinelo y el dominicano Balbino Gálvez, quien logró 16 triunfos en 1996 con los Gigantes de Yomiuri (siendo colíder de la Liga Central) y 12 en 1997 con el mismo uniforme capitalino.

Otros seis píchers caribeños se quedaron a las puertas de repetir la hazaña tras lograr una contienda con doble dígito: los dominicanos Robinson Checo, Domingo Guzmán y Máximo Nelson, el cubano Onelki García, el puertorriqueño Dicky González y el mexicano Luis Mendoza.

En la ruta hacia una posible candidatura al Premio Sawamura

Anderson Espinoza no solo apunta a consolidar este registro, sino que, de mantener su ritmo arrollador, podría pelear simultáneamente por las coronas de victorias y efectividad. Dicha actuación lo colocaría en la conversación para recibir votos al prestigioso Premio Sawamura —el equivalente al Cy Young en Japón— y optar por un puesto en el Equipo Ideal de la temporada.

Todo esto mientras busca meter a Orix en la pelea por la postemporada. Actualmente, los Búfalos juegan para balance negativo de 50-51 (con dos empates) y se ubican a seis juegos de la tercera casilla de la Liga del Pacífico, el último puesto que otorga boleto a la clasificación.


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