Hoy lunes será un buen día para que dos grandes escuadrones, algo así como las antípodas del Mundial, le hablen a los aficionados de todo el planeta de qué están hechos, de decir si de verdad son candidatos firmes a jugar por el título. Argentina, después de arrasar con Argelia en su primera salida, irá a una prueba un tanto más exigente, aunque no tanto como para poner en el filo del abismo todas sus opciones.

Del otro lado de la cancha estará Austria, una selección un tanto enigmática, capaz de todo y de nada, y que puede enredar el partido. Pero los gauchos no de los que se complican con algo así: tienen fe en su fútbol, en sus maneras, y con el faro de Lionel Messi del medio del campo en adelante, esperan una victoria que los ponga en la senda de los grandes días. Sabe a lo que juega, está habituada a los mundiales, y bajarle del tren será tarea de muy alto costo…

Un rato más tarde será la empresa de Francia. Después de vencer a Senegal con carácter y casi caminando la cancha, se entenderá con Irak, una selección que en apariencia no representa un peligro mayor. Los franceses se han erigido como entre los mejores de los años recientes, y en Londres, en las casas de apuestas, los dan como muy posible ganadores del Mundial. Se siente su seguridad, su peso, su pecho abierto, y tiene en su plantel jugadores de la élite del fútbol universal. Ahí estará, como conductor, Kylian Mbappé, un atacante fiero y capaz de desatar el terror en las zagas enemigas. Francia, conjuntada, convencida de que el Mundial será para ella, tiene la seguridad de que cuenta con el mejor seleccionado posible, con un frente dinamitero capaz de explotar en cualquier momento y con una defensa de firmeza. Tal vez su debilidad podría estar en el centro del campo, una línea de hombres aun algo confundidos en sus labores. Pero si consigue revertir este detalle, si puede superar su dificultad, va a ser una selección lista para jugar la final el 19 de julio…

España sacó las garras. Minimizada en su lance ante Cabo Verde, no tuvo piedad con la pobre Arabia Saudita. Con goles tempraneros, liquidó todas oposición posible y dijo que ella estaba presente, que el favoritismo que arrastra no es gratis, y que tengan cuidado los mejores porque ella es también de las elegidas para pasar de largo y dejar sentado que el fútbol español está entre los mejores. Lamine Yamal ha vuelto, y después de marcar un gol en los albores del partido, dejó en claro que está recuperado y listo para convertirse en una referencia de los colosos del juego. El Mundial sigue, y a partir de hoy se comienzan a despejar algunas dudas. Los pequeños se van, los favoritos comienzan a decir porqué son favoritos.

Nos vemos por ahí.


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