Eduardo Rodríguez confirma su gran inicio de temporada


Si a comienzos de año alguien te hubiese dicho que un lanzador, que venía de dos campañas en las que su efectividad quedó por encima de 5.00, sería convocado al Juego de Estrellas, seguramente no lo habrías tomado en serio. Pero eso es exactamente lo que pasó con Eduardo Rodríguez. Luego de un par de años para el olvido, se reinventó, primero para representar a Venezuela en el Clásico Mundial de marzo y luego para demostrarle a los Cascabeles que no fue un desatino la confianza que depositaron en él a finales de 2023. Hizo realmente un último esfuerzo antes de “tirar la toalla” y vaya que valió la pena.

E-Rod no solo fue clave para que Venezuela consiguiera su primer título en el Clásico, sino que firmó una primera mitad de ensueño con los Cascabeles, que son segundos de sus división y están a solo dos juegos y medio del último comodín de la Liga Nacional. El valenciano, de 33 años, hizo 19 presentaciones y completó 114 entradas de labor, en las que recibió sólo 29 carreras limpias, otorgó 39 boletos y abanicó a 79 rivales. Todo esto para dejar una efectividad de 2.29, que es la mejor de su carrera de 11 años y es la tercera mejor entre los lanzadores calificados de la Liga Nacional, solo superada por Jacob Misiorowski (1.62) y Chris Sale (2.20).

Esta cosecha era digna de un Juego de Estrellas, todos lo sabíamos. Pero lo cierto es que la convocatoria al clásico no siempre es justa y había que esperar que los equipos hicieran sus escogencias. Cuando el manager de Arizona, Torey Lovullo, le dijo a E-Rod que había conseguido su puesto, muchos sentimos que era una victoria compartida, un espaldarazo a un muchacho que nunca se rindió y que, año tras año, se ha empeñado en superar la adversidad para mantenerse activo en ese que llaman el mejor beisbol del mundo. Le fue esquivo por mucho tiempo, incluso en ese 2019 en el que dejó récord de 19-6 y quedó sexto en la votación al Premio Cy Young.

“Pensé que nunca iba a ser convocado… Después de todos estos años, es muy especial tener por fin la oportunidad de ir”, dijo E-Rod en su momento. Y todo el que conozca su historia entiende ese sentimiento. En 2017 tuvo una cirugía en la rodilla, en 2019 fue diagnosticado con Miocarditis como consecuencia del Covid-19 y en 2024 sufrió una lesión entre el hombro y espalda que complicó esos primeros años en Arizona. El camino no ha sido fácil. Por eso esta campaña y ese llamado al Juego de Estrella se siente como una merecida revancha.

E-Rod sustituyó al abridor Cristopher Sánchez y con ocho lanzamientos, cinco en zona de strike, resolvió su entrada. Dominó a Ernie Clement y a Mike Trout con rodados y cerró el inning con un elevado del peligroso Yordan Álvarez. Apelando a su recta, al sinker y al cambio que tanto éxito le ha dado este año. Se fue inmaculado y aclamado, por esos outs, por su carácter, por la forma en que se ha reinventado. Y certificó lo que ya alguna vez dijimos en este espacio, el beisbol le ha hecho justicia.


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