El receptor de 26 años hizo su debut en la MLB a solo unas horas de conocerse el fallecimiento de su hermana y madrastra.
Hay noches que el béisbol trasciende el resultado. Esta fue una de ellas.
El venezolano Eliézer Alfonzo Jr. debutó este sábado con los Dodgers de Los Ángeles, un ascenso que se ganó con trabajo, perseverancia y rendimiento en las ligas menores. Era el día que había esperado, él y su familia, pero también fue el día que recibió una de las noticias más devastadoras que puede enfrentar un ser humano.
Horas antes del encuentro ante los Padres de San Diego, fue informado de que su hermana, Eliana Alfonzo, y su madrastra, Patricia Salazar de Alfonzo, fueron halladas sin vida entre los escombros del hotel en el que se hospedaban en La Guaira, tras varios días de intensa búsqueda.
Su padre, el ex receptor grandeliga Eliézer Alfonzo, había hecho todo lo posible para acelerar las labores de rescate, incluso gestionando maquinaria pesada para apoyar la búsqueda. El sábado había surgido una pequeña esperanza cuando la mascota de la familia fue encontrada con vida. Lamentablemente, ellas no lograron sobrevivir.
Alfonzo Jr. decidió uniformarse y salir al terreno.
Cuando fue anunciado para consumir su primer turno al bate, ocurrió uno de esos momentos que recuerdan que el deporte también sabe abrazar. Los aficionados de los Dodgers y de los Padres se pusieron de pie para aplaudirlo. No era una ovación por un batazo o por una jugada espectacular; era un aplauso de respeto, solidaridad y humanidad para un joven que estaba viviendo el día más feliz y, al mismo tiempo, el más doloroso de su vida.
El respaldo también llegó desde el clubhouse. El venezolano Miguel Rojas escribió en su gorra la frase “Fuerza Matatán”, mientras que Eliezer Jr. llevó las iniciales de Eliana y Patricia, manteniéndolas cerca de su corazón durante toda la noche.
Antes del juego, el mánager de los Dodgers, Dave Roberts, apenas pudo encontrar palabras en su rueda de prensa habitual.
«No sé realmente qué decir al respecto, aparte de que mi corazón está con él y su familia. No quiero profundizar demasiado en ello, porque me voy a emocionar. Sé que es duro. Muy duro».
Alfonzo Jr. se fue de 2-0 y los Dodgers perdieron ante San Diego, 5-2. Pero nadie recordará esta noche por la pizarra.
Después del encuentro, el joven venezolano, abordado por los periodistas que cubren a los Dodgers, explicó de dónde sacó las fuerzas para salir al terreno.
«Honestamente, fue un poco difícil, pero al mismo tiempo, gracias a Dios siempre por todo. Lo que sucedió, desafortunadamente, está fuera de mis manos y es parte de la vida. Solo Dios sabe por qué suceden las cosas. Fui allí para honrar a mi hermana y a mi madrastra, y dar lo mejor de mí en un momento difícil. Desafortunadamente, no pudimos obtener la victoria, pero hay que seguir adelante. Recordaba cómo mi hermana siempre me apoyó y cómo su sueño era verme jugar en estos juegos. Ojalá hubiera estado viva para verme en las Grandes Ligas».
También recordó lo que ya había publicado en sus historias de Instagram, que su hermanita le había dicho que había tenido un sueño bonito, pero que iba a esperar a que se cumpliera para decírselo. Eliezer Jr. está seguro de que se trataba de su llamado a las Grandes Ligas.
Hay noches en las que el verdadero triunfo consiste simplemente en encontrar la fuerza para dar un paso adelante cuando el alma está rota.
El béisbol le dio la bienvenida a un grandeliga y, más que eso, abrazó a un hijo y a un hermano que convirtió el día con el que soñó desde niño, en un homenaje para dos mujeres que siempre creyeron en él.
Hay ovaciones que no celebran un hit ni una victoria: celebran el valor de seguir caminando, cuando el corazón está hecho pedazos.
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