El regreso de Francisco Álvarez de lista de lesionados esta semana representó una especie de bálsamo para lo que ha sido una temporada de muchos altibajos para los Mets, que tras superar un desgarro en el menisco de la rodilla izquierda conectó HR el pasado miércoles y hace que la ofensiva luzca un poco más armada y con mayores esperanzas de esa mejoría que espera el equipo.
Lee también: Machado y Quijada salvaron para sus equipos en Japón
Si bien los problemas de lesiones no son el único factor que explica el complicado andar de los metropolitanos —quienes cayeron desde temprano en la temporada al fondo de la exigente división Este de la Liga Nacional—, la cantidad de bajas de peso sí justifica la dificultad del club para encadenar rachas ganadoras. Durante casi un mes, los Mets tuvieron que batallar sin cuatro de los nueve integrantes de su lineup del Día Inaugural.
Nombres estelares como el boricua Francisco Lindor, Juan Soto, Jorge Polanco, Luis Robert Jr. y el lanzador Kodai Senga han pasado periodos significativos fuera del roster activo. Aunque el surgimiento de piezas como Carson Benge, el llamado de A.J. Ewing y el aporte de Jared Young ayudaron a mantener al equipo a flote, la ausencia de las figuras cotidianas ensanchó el bache del mes de abril.
«Desde el principio, eran jugadores que se suponía que estarían en la alineación de todos los días», reflexionó el manager venezolano Carlos Mendoza sobre la importancia estructural de contar con piezas como Álvarez y Lindor en el lineup diario.
Reportes encontrados en el parte médico
A la par del regreso del receptor, la organización recibió noticias mixtas sobre el resto de sus peloteros. Francisco Lindor finalmente recibió el visto bueno para iniciar actividades de béisbol tras sufrir una distensión en la pantorrilla izquierda. Aunque se espera que pueda retornar antes de que concluya junio, el cuerpo técnico estima que aún le restan varias semanas de reacondicionamiento.
Por su parte, Kodai Senga encendió las alarmas por una leve irritación en el nervio cubital de su brazo derecho, pero despejó las dudas este jueves al firmar una sólida apertura de rehabilitación con la sucursal Doble-A en Binghamton, trabajando 6.0 entradas con cinco ponches. Mientras que, Jorge Polanco tuvo que frenar su asignación de rehabilitación debido a molestias persistentes en el tendón de Aquiles y podría limitarse a ser bateador designado cuando regrese. Por su parte, Luis Robert Jr. no ha mostrado avances sustanciales en las últimas semanas, alejando su fecha de retorno.
Sin espacio para soluciones mágicas
Pese al impacto inmediato de Francisco Álvarez detrás del plato, el timonel Carlos Mendoza se ha mostrado sumamente cauto, evitando colgarle la etiqueta de «salvadores» a los peloteros que van saliendo de la enfermería. El propio presidente de operaciones de beisbol, David Stearns, admitió que el club deberá replantearse en el invierno la forma en que evalúan el riesgo de los peloteros propensos a lesiones.
«No puedes sentarte aquí a esperar a Lindor, porque no sé cuándo va a suceder eso», sentenció Mendoza. «Fue bueno ver a Francisco Álvarez de regreso en la alineación esta semana, pero no podemos simplemente sentarnos a esperar a estos muchachos y verlos como salvadores. Tenemos a los chicos en ese clubhouse, y tienen lo que se necesita para salir y ganar juegos de béisbol ahora mismo».
www.liderendeportes.com
Ver fuente