En la víspera del Mundial 2026, la FIFA anunció que se van a efectuar algunas modificaciones con carácter inmediato en el Reglamento de Transferencias. Cambios que llegan después de dos años de negociaciones con Ligas, sindicatos y otras organizaciones.
La reforma se produce, vale recordar, como consecuencia del conflicto entre Lass Diarra y su ruptura unilateral del contrato con el FC Lokomotiv de Moscú (Rusia) en el año 2014.
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El nuevo reglamento entrará en vigencia a partir del 1 de enero de 2027. Ante esto, la ventana de fichajes que iniciará el 1 de julio venidero seguirá bajo la normativa actual. Y con dos ejes fundamentales. A partir de ahora los jugadores pasarán a participar en sus traspasos con un porcentaje del cinco por ciento (5%) de su transferencia, como ya sucede por ejemplo en España.
Aquellos jugadores con un sueldo menor a los 150 mil euros recibirán el 5% obligatoriamente de la compensación fija por transferencia correspondiente como valor residual de su contrato.
Ruptura unilateral de contrato
Ahora, también se establece una metodología transparente para calcular la indemnización por incumplimiento de contrato, cuya conclusiones son, en principio, iguales para clubes y jugadores. La parte que sufra el incumplimiento de contrato tiene derecho a recibir una indemnización íntegra. Además, para los jugadores y los clubes se introducen unos criterios para determinar el importe de la indemnización, teniendo en cuenta las condiciones particulares de cada caso y la realidad financiera de cada transacción.
Por principio un jugador y a un club se le concederá siempre, como mínimo, un importe igual al valor residual del contrato que se haya incumplido. Solo en circunstancias extraordinarias el importe de la indemnización podrá ser inferior al valor residual. Si un jugador firma un nuevo contrato en un plazo de 45 días desde el incumplimiento del contrato por parte del mismo, se presumirá que ha sido el nuevo club es quien induce al futbolista a romper el contrato. En el caso de tener que definirse en el Tribunal de Disputas, toda demora del pago llevará implícito un 8% de interés.
La figura de las cláusulas de rescisión
Adicionalmente, también tomarán como referencia el modelo español en cuanto a la aparición de las cláusulas de rescisión. Las dos partes estarán obligadas a aceptar lo que en los contrato figure una cifra que libere el compromiso entre ambas partes.
Otro de los grandes cambios está en la opción de poder es que se amplía a cinco en lugar de tres los años que se pueden firmar con jugadores menores de 18 años. Esto siempre que que el futbolista se haya formado en el club y debe además reunir unas condiciones específicas en cuanto a la remuneración. Un club solo podrá tener un número limitado de estos contratos por temporada.
Además, se crea una plataforma de diálogo entre FIFA, FIFPRO, las Ligas mundiales (WLA) y la Asociación Europea de Clubes (EFC). De acuerdo con este nuevo proceso, como principio general, las decisiones, recomendaciones y acuerdos deberán adoptarse por consenso, entendido como el acuerdo unánime de los interlocutores y la FIFA. En este punto hay partes importantes como las vacaciones, descanso de los jugadores o períodos de incorporación de los futbolistas a la competición.
De hecho, las medidas que supongan un incremento de carga de trabajo a los jugadores se adoptarán con un acuerdo entre FIFA y FIFPRO. El sindicato se compromete a respetar los calendarios de selecciones. Además, el fondo de FIFA para ayudar a los jugadores que se adeudan cantidades se cifra en 20 millones de dólares en el período entre el 2026-2029.
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