El Poliedro de Caracas se convirtió una vez más en la pista de baile más grande de Venezuela. La esperada cuarta edición de’»La gran rumba del merengue’ congregó a miles de fanáticos en una jornada maratónica que arrancó la noche del sábado 13 de junio y se extendió hasta el amanecer del domingo, demostrando que el género sigue más vivo que nunca en el corazón de los venezolanos.
El evento, que ya es una tradición producida por OM Producciones y Manager Show, reunió a constelaciones de estrellas nacionales e internacionales en un espectáculo que superó las diez horas de música continua, impecable despliegue técnico y emociones a flor de piel.
La extensa jornada merenguera inició formalmente a las 8:50 de la noche del sábado. Mery tu Loba asumió la responsabilidad de abrir el escenario. Enfundada en un llamativo traje plateado, la cantante oriunda de Guanare encendió los primeros aplausos de la noche con su potente voz.
Minutos después, el testigo pasó a manos de Las Chicas del Can. La icónica agrupación encendió los motores de la nostalgia y el baile al interpretar sus grandes éxitos, incluyendo el infaltable clásico ‘Juana la cubana’, que puso a saltar a las gradas y a la arena del recinto.


Diveana se la comió
El colombiano Dani Marín fue el siguiente turno al bate. Su enérgico repertorio incluyó himnos del género como ‘Abusadora’ y ‘La dueña del swing’. Marín protagonizó uno de los momentos más emotivos del inicio al regalar rosas a las asistentes.
«Estas flores son para las mujeres venezolanas como las mujeres más bellas de Latinoamérica. Apláudanse, mujeres de Venezuela, que son las más hermosas del mundo. No lo digo yo, lo dice el mundo», expresó el neogranadino.
A las 10:33 de la noche, la imponente tarima recibió a la reina del merengue venezolano: Diveana. Su apoteósica puesta en escena se complementó con visuales impresionantes en las pantallas gigantes. Éxitos como ‘Por ti amor’, ‘Yo no sé’, ‘Sola’, ‘Tus ojos’, ‘Noches de media luna’ y ‘Papachongo’ conformaron un espectáculo coreado de principio a fin por un nutrido Poliedro.
Diveana dejó los motores encendidos para Roberto Antonio, quien mantuvo la euforia en alto con piezas clave de su trayectoria como ‘Noches de fantasía’ y ‘Mi cocha pechocha’. El «Rey del Tecnomerengue» sorprendió además al público al versionar su clásico ‘Marejada’ en ritmo de salsa.
Cerca de la medianoche, a las 11:55 de la noche, el escenario fue tomado por Omar Acedo. «El Viajero» ofreció una presentación muy especial al regalar un momento tierno y familiar: le pasó el micrófono a su pequeña hija de cuatro años para la atención de las miles de almas que vibraron al ritmo del merengue. Acedo se paseó por sus hits ‘Yo te quiero’ y ‘Solo contigo’, además de rendir tributos a leyendas como Fernando Villalona y Elvis Crespo.
El anfitrión de la velada, Omar Enrique, tomó el escenario a las 12:53 de la madrugada vistiendo un impecable traje negro. El «Príncipe del Merengue» despachó una ráfaga de éxitos que incluyó ‘Déjame acompañarte’, ‘Corazón fracturado’, ‘Tú’, ‘Nuestro amor será’, ‘Me sube la bilirrubina’ y ‘Como te extraño’.
Poco después, ocurrió uno de los momentos cumbre de la madrugada: «Los Omares» volvieron a aparecer juntos en escena para interpretar a dúo los temas ‘Nada cambiará mi amor por t’» y ‘Eres mi vida’.
Con el reloj marcando las 2:18 de la madrugada, Ilegales tomó el protagonismo. La agrupación dominicana ofreció uno de los shows más aplaudidos y enérgicos de la velada gracias a himnos como ‘Taqui taqui’, ‘Chucuchá’, ‘Como un trueno’ y ‘Fiesta caliente’. El delirio total llegó cuando activaron su «máquina del tiempo», un segmento donde interpretaron’»El tiburón’ (original de Proyecto Uno), un popurrí de Sandy y Papo «que llegó hasta el cielo», y un sorpresivo tributo rockero a Los Enanitos Verdes y su ‘Lamento boliviano’.
El amanecer de los grandes maestros
A pesar de las horas de baile, el público se mantuvo firme. Cerca de las 5:00 de la mañana, el «Mayimbe» Fernando Villalona hizo acto de presencia. Su legendario repertorio hizo llover alegría con ‘Baila la calle’ e incluyó la emblemática pieza ‘Cama y mesa’.
Acto seguido, el turno fue para el «Negrito de Villa», Sergio Vargas. Con una energía envidiable para la hora, supo mantener al Poliedro bailando de principio a fin con iconos como ‘La quiero a morir’. Tras él, Bonny Cepeda demostró por qué es considerado uno de los grandes maestros del género al interpretar ‘Una fotografía’, ‘Asesina’ y regalar una muestra de ‘Cuero na’ ma’.
La representación nacional regresó con Zulinka y Miguel, quienes invitaron nuevamente a Las Chicas del Can para interpretar el tema que promocionan actualmente en el país, ‘¿Dónde están los hombres?’, además de obsequiar al público la ejecución de ‘El africano’.
Teatralidad, nostalgia y el broche de oro
A las 5:21 de la mañana, la diva Miriam Cruz irrumpió en la tarima con un impactante conjunto de crop top y pantalón blanco, combinado con un brasier y accesorios dorados. Con el tema ‘Pillao’, dio inicio a uno de los mejores shows de la velada. Cruz demostró dotes excepcionales para el baile, una sincronización milimétrica con su cuerpo coreográfico y una enorme capacidad teatral.
La ex Diva de Las Chicas del Can cerró su presentación sosteniendo la bandera de Venezuela en una mano y la de República Dominicana en la otra, visiblemente conmovida: «Amo a Venezuela con todo mi corazón, porque mis mejores momentos los viví aquí en este país».
La recta final quedó en manos de Eddy Herrera, quien desató la locura colectiva con los clásicos ‘Vicio’, ‘Un idiota’, ‘A dormir juntitos’ y ‘Ajena’.
Finalmente, a las 6:30 de la mañana, el «Hombre Merengue» Kinito Méndez clausuró oficialmente esta maratónica e histórica edición de la fiesta de Omar Enrique. Con un show de altura, Méndez no dejó caer el ánimo de los sobrevivientes, poniendo el broche de oro a una noche que confirmó a Caracas como la capital adoptiva del ritmo caribeño.
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