Una de las consecuencias graves que pueden sufrir las víctimas del doblete sísmico del pasado 24 de junio es el síndrome de aplastamiento, el cual provoca fallo renal debido a que se produce lo que se conoce como rabdomiólisis (destrucción muscular) que libera toxinas como mioglobina y potasio a la circulación, provocando insuficiencia renal y arritmias mortales una vez que se restablece el flujo.
Según cifras oficiales, hasta el presente han sido rescatadas 6.642 personas, las cuales en su mayoría estaban atrapadas bajo escombros y gracias a las labores de los rescatistas internacionales y nacionales, lograron sobrevivir.
Sin embargo, tras el rescate, muchas personas podrían presentar fallas renales agudas, las cuales se producen por lo que se conoce como el síndrome del aplastamiento y que afecta a quienes han permanecido bajo los escombros por varias horas, por lo cual se amerita que el personal rescatista esté preparado para atenderlas de acuerdo a los protocolos requeridos.
La persona atrapada por escombros, padece de la reducción o interrupción del flujo sanguíneo hacia un tejido u órgano del cuerpo y aspi como la ausencia de oxígeno en el tejido, por lo cual las células mueren, pero las toxinas quedan «atrapadas» localmente.
El momento crítico se produce al quitar el peso que oprime a la persona; ya se restablece la circulación, por lo cual se produce una lesión por reperfusión. El torrente sanguíneo inunda el cuerpo con mioglobina, potasio y ácido láctico acumulados, lo que por lo general desencadena una falla renal aguda, ya que la mioglobina obstruye los riñones, señalan los especialistas.
También se pueden producir arritmias cardíacas, por el exceso de potasio en la sangre y causar un paro cardíaco o un schok hipovolémico ya que el plasma sanguíneo se filtra hacia los músculos dañados, reduciendo la presión arterial.
Rescatadores deben sospechar que se padece del síndrome
El tratamiento temprano marca la diferencia entre la vida y la muerte, según precisan los especialistas, por ello es fundamental que al momento de rescatar a una persona se sospeche que padece del síndrome de aplastamiento.
Se debe considerar que todos los pacientes atrapados dentro de un entorno de colapso estructural, tienen algún elemento del síndrome de aplastamiento hasta que se demuestre lo contrario. Los rescatadores y el personal médico deben mantener un alto índice de sospecha sobre un potencial síndrome de aplastamiento, teniendo en cuenta lo siguiente: Es posible que no haya señales físicas obvias de una lesión por
aplastamiento y que los signos vitales del paciente puedan ser inicialmente normales, según refiere un trabajo titulado «El médico del paciente atrapado con síndrome de aplastamiento» de Approval by INSARAG Steering Group – February 2012.
Los signos físicos que se pueden presentar son: piel moteada o ampollada; edema, orina pardo rojiza; pulsos disminuidos o ausentes en las extremidades afectadas.
Cabe destacar que la presencia y el nivel de dolor pueden no reflejar el nivel de gravedad de la lesión.
Factores que influyen en el riesgo de vida del paciente
Para que se presente el síndrome del aplastamiento, se deben tomar en cuenta varios elementos: el grado de la fuerza de comprensión, es decir, la magnitud de la carga soportada , la fuerza de compresión puede ser del propio peso corporal en una posición estática o desde una fuente externa.
Asimismo, la masa muscular involucrada, que incluye cantidad total de tejido muscular del cuerpo ,incluyendo el esquelético, cardíaco y liso. La duración de la comprensión también es fundamental.
Riesgos de no tratar al paciente antes del rescate.
Es imperativo que el equipo de rescate reconozca los peligros de no tratar al paciente antes de liberar la fuerza de compresión, según refiere el trabajo mencionado.
Se indica que es imperativo tomar en cuenta el método y el momento de la eliminación de la fuerza de compresión y por ello debe coordinarse estrechamente entre los técnicos de rescate y el personal médico.
Igualmente, la eliminación de la fuerza de compresión no debe demorarse, ya que la severidad del síndrome de aplastamiento y el síndrome compartimental es proporcional a la duración del área donde se aplasta.
Es importante preparar el método y la ruta de salida de los escombros antes de la eliminación de la fuerza de compresión. El método de transporte debe establecerse temprano y el establecimiento de la instalación de atención médica debe identificarse lo antes posible.
Cabe señalar que la terapia para el tratamiento médico del síndrome de aplastamiento requiere de un establecimiento intravenoso adecuado y la administración de fluidos .
Es importante que, como el síndrome de aplastamiento se asocia con insuficiencia renal aguda, se deben evitar, si es posible, los medicamentos con efectos nefrotóxicos conocidos, por ejemplo; medicamentos antiinflamatorios no esteroideos.
Los pacientes que presentan una posible insuficiencia renal aguda pueden acumular dosis excesivas de un fármaco administrado, debido a la incapacidad de su excreción urinaria, que conduce a la toxicidad.
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