Expertos en nutrición coinciden en que comer sano y a bajo precio es posible, y nos explican cómo economizar de forma responsable al comprar y cocinar.
En muchos hogares, sobre todo en aquellos con familias numerosas e ingresos ajustados, ahorrar en la cesta de la compra se ha convertido en una necesidad. Pero no hay que economizar a costa de mermar la salud y fomentar el sobrepeso.
No obstante, “sabemos que, aún con escasos recursos, se puede hacer la cesta de compra de manera responsable y esto es beneficioso tanto para el bolsillo, como para la salud, lo recomendable sería realizar la compra semanalmente con un plan de menús determinados, comprando solo los alimentos y las cantidades justas. El 20 % de la comida que compramos, tanto fresca como envasada, termina en los contenedores de basura debido, sobre todo, a una planificación deficiente. Existen pautas para acabar con el derroche innecesario.
ALTERNATIVA INTELIGENTE
¿Cómo se asegura el consumidor de que está comprando un producto barato pero de una calidad aceptable para su salud? Según el nutricionista Rubén Bravo, es preciso comparar diferentes productos y las opciones calidad/precio de una gran gama de alimentos preparados o industrializados”.
Para comer sano a bajo precio, al elaborar y cocinar los platos “podemos reducir el coste y rebajar el riesgo de sobrepeso, utilizando una cucharada sopera de aceite en las comidas, en vez de rociar directamente desde la botella, y evitar en lo posible las freidoras, que demandan gran cantidad de aceite y eso dispara el gasto mensual en aceite y coste”, añade.
Respecto del ahorro derivado de la forma de preparar los platos, Bravo señala que “la plancha o el ‘wok’ generan un gasto energético reducido, si lo comparamos con el horno o el microondas, cuyo coste en electricidad es muy alto, por lo que es aconsejable no abusar de estas dos últimas formas de cocinar y, en caso de utilizarlas, realizar la preparación para varios días como es el caso de los guisos y horneados.
TIPS PARA EL CARRITO
• Debemos comprar sin hambre. Cuando el apetito manda, solemos decantarnos por comida rápida de preparar, como pizzas, bollos y bebidas azucaradas
• Ir a la compra sin prisa. Es primordial para poder procesar mejor la información del etiquetado y elegir el producto más indicado.
• Planificar la compra para los menús de la semana y evitar tirar las sobras.
• Comprar verdura y fruta a última hora de la tarde. En algunos mercados o supermercados suelen hacer muy buenas ofertas a estas horas para no tirar el sobrante.
• Adquirir los yogures de medio litro en lugar de en raciones individuales. Este envase sale más económico.
• Comprar los productos no perecederos -latas de pescado, brotes de verdura, galletas- en gran cantidad, cuando hay buenas ofertas.
• Los frescos, mejor por unidad. Si necesitamos dos manzanas o dos filetes, ¿por qué llevarnos un kilo o más? Adquirir un producto fresco tiene sentido sólo si se consume al poco tiempo.
• Las legumbres engordan menos que los hidratos y cuestan más o menos lo mismo. La regla de oro que debemos utilizar, si no se quiere engordar, es más lentejas y menos arroz.
• Es conveniente “aprovechar las ofertas estilo ‘2 x 3’ en productos susceptibles de ser congelados o no perecederos con fecha de caducidad amplia”.
• El pescado es caro, pero necesario. Es fuente de Omega 3 y previene enfermedades del corazón. Hay que consumir pescado. Si no se quiere gastar en jurel, salmón, arenque, bacalao o mariscos, se puede optar por la panga o el atún enlatado.
NOTA: Con planificación, más del 50 % de los alimentos que se tiran se podría haber consumido.
ultimasnoticias.com.ve
Ver fuente