Las calles de Los Ángeles se abarrotaron con fanáticos eufóricos para celebrar en una caravana el bicampeonato de sus Dodgers, que vencieron de manera espectacular a los Azulejos de Toronto en 7 juegos en la Serie Mundial.
Durante los discursos del equipo en el cierre, realizado en el Dodger Stadium, hubo un protagonista especial, el venezolano Miguel Rojas, quien fue elogiado por sus compañeros y ovacionado por el público que se rindió a cada palabra que salió de su boca.
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La presentación de Rojas en la conclusión de estos actos, reflejan la importancia del criollo para este equipo, no sólo como jugador, sino como humano y líder dentro y fuera del terreno.
En el campo Rojas destacó como utility, defendiendo las 4 posiciones del infield con tal calidad, que fue nominado al Guante de Oro, e incluso tuvo 4 apariciones como lanzador, un hecho que resume su mentalidad de que el equipo es lo primero.
Estas cualidades se vieron sintetizadas durante la Serie Mundial, el escenario más grande del beisbol, en donde el mirandino sólo había visto acción en el maratónico 3er. Juego en el que ambos equipos usaron prácticamente la totalidad de su nómina en 18.0 innings.
Rojas esperó en silencio apoyando desde el banco a sus compañeros y entonces llegó su oportunidad, con la espalda contra la pared el mánager de los Dodgers, Dave Roberts, decidió insertar a Rojas en la alineación titular del 6to. Juego y este repondió realizando una serie de jugadas con el guante que ayudarían a los californianos forzar un séptimo juego.
En el encuentro decisivo, Rojas volvería a ser protagonista. El mirandino conectó sus únicos 2 hits de la serie, pero ninguno tan importante como el jonrón solitario que le dio al cerrador de Toronto Jeff Hoffman para igualar el juego cuando sólo restaban 2 outs para que los Azulejos se coronaran.
Ese estacazo de Miggy-Ro es el primero en los 124 años de historia de las Series Mundiales en conectarse en un noveno inning de un 7mo. Juego para empatar.
Ese mismo inning en la parte baja, Rojas volvió a mostrar su defensa élite forzando en la goma a Isiah Kiner-Falefa e impedir la coronación de Toronto y darle oportunidad a su equipo de ganar.
Rojas es el capitán silencioso de Los Ángeles, apadrinó al contingente nipón, ayudó a Mookie Betts con la defensa en el short stop y se convirtió en el pegamento de un equipo que atravesó más problemas de los que se que se esperaba.
Ohtani, Betts, Yamamoto, Freeman acaparan la mayoría de los reflectores, pero en Los Ángeles saben que no habría bicampeonato sin la defensa, el bate oportuno, la mentalidad y el liderazgo del nacido en Los Teques, Miguel Elías Rojas.
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