Cuando quedó fuera de los Yankees, jugó con los Bravos de Boston.
“Babe Ruth es el gran escándalo más grande en el deporte sobre la tierra”… “The New York Mirror”, 1920.
“Babe Ruth no nació… Ese degenerado bajó de algún árbol”… Joe Jumping Dougan, compañero de equipo del Babe.
“Babe Ruth no es humano, sino un `Bicho Raro, que nos llegó quién sabe desde dónde”… “New York Daily News”, 1927.
Del último escándalo de Babe “Bambino” Ruth al bate se cumplen hoy 91 años.
Porque el 25 de mayo de 1935, en los últimos días de su asombrosa carrera, a los 40 años de edad y ya con el uniforme de los Bravos, entonces en Boston, disparó tres jonrones en el estadio de los Piratas, en Pittsburgh.
En el primer inning se la botó al pitcher abridor, Red Lucas, después al relevista, Guy Bush le recetó el mismo medicamento dos veces, en el tercer capítulo y en el séptimo.
Esos fueron los últimos cuadrangulares de los 714 que despachó en su carrera.
Inmenso el jonrón 714
Por cierto, ese jonrón 714, fue de tal tamaño, que pasó por encima del techo de los bleachers en lado derecho del Forbes Field. Solamente otros 17 batazos siguieron ese curso. Willie Stargell lo logró siete veces. El Forbes fue la casa de los Piratas entre 1909 y 1970.
Y la casa de Roberto Clemente desde 1955, durante 16 años. Después, jugó Roberto dos años en la nueva casa de los Piratas, el Three River Stadium.
¿Por qué jugaba Ruth en Boston?
Del orfelinato St Mary´s, de Baltimore, donde estudió el Babe, los Orioles de Baltimore, que era un equipo de las menores, lo firmaron por 500 dólares y le pagaban 100 dólares mensuales como sueldo.
Lo usaban de lanzador, pero él quería jugar todos los días y apareció en casi todas las posiciones, hasta como short stop, siendo zurdo. Por eso lo vendieron a los Medias Rojas, por mil dólares.
Jugó en Boston de 1914 a 1919. Después de esta última temporada, el propietario de los patirojos, Harry Frazee, necesitaba dinero, porque también era empresario teatral y trataba de presentar en Broadway una comedia titulada “No, No, Nanette”. Por eso, el cinco de enero de 1920, vendió a Ruth a los Yankees, unos dijeron que por 100 mil dólares, otros que por 125 mil.
Y ese día comenzó “La Maldición del Bambino”. Los Medias Rojas estuvieron 86 años sin poder ganar una Serie Mundial, hasta el 2004, cuando vencieron a los Cardenales en cuatro juegos.
El ”Bicho Raro”, Babe Ruth
Si nosotros hubiéramos vivido en aquella época, también habríamos opinado que el Babe era un “Bicho Raro”. Es que asombraba por la cantidad y por las distancias de sus jonrones.
El bateador con más jonrones en Grandes Ligas, cuando Ruth llegó a ese beisbol en 1914, era Roger Connor, quien jugó con los Gigantes y algunos otros equipos, entre 1880 y 1897. Había disparado 138 estacazos de cuatro bases y su mayor número en una temporada fueron 14 en 1888.
Ahora, el récord en una campaña eran 27, cuando llegó Ruth, lo había impuesto Ned Williamson en 1884, con los Chicago White Stockings (hoy Cachorros). Tal marca se mantuvo durante 35 años, hasta que el Babe lo superó, con 29 en 1919.
Fue entonces cuando comenzó a funcionar “El Bicho Raro”. Y creo que todos nos habríamos asombrado de haber vivido esa historia.
“El Bicho Raro” despachó 54 jonrones en 1920, 59 en 1921, 41 en 1923, 46 en 1924, 47 en 1926, 60 en 1927, 54 en 1928, 46 en 1929, 49 en 1930, 46 en 1931. Bueno, en sus 22 temporadas, trotó por las cuatro bases 714 veces.
Los cinco bigleaguers que han sacado más la bola, además de Ruth son: Barry Bonds, cargado esteroides y otras porquerías, 762; Hank Aaron 755, el dominicano Albert Pujols 703, Alex Rodríguez 696 y Wilie Mays 660.
Babe Ruth fue elegido para el Hall de la Fama de Cooperstown en el año 1936, dentro de la primera elección en la historia, con 215 votos de 226. Fue elevado en 1939, cuando inauguraron la histórica casa del Museo.
Gracias a la vida que me ha dado tanto, incluso un lector, o lectora, como tú.
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