Miles de ciudadanos se movilizaron este viernes 1 de mayo en las principales ciudades de Ecuador para conmemorar el Día Internacional de los Trabajadores y manifestar su rechazo a las políticas económicas del Gobierno nacional.
La jornada de protesta en Quito culminó en la plaza de Santo Domingo bajo una fuerte custodia de efectivos militares y tanquetas, lo cual fue denunciado por las organizaciones sociales como un intento de amedrentamiento y criminalización de la protesta social.
El Frente Unitario de Trabajadores señaló que la administración de Daniel Noboa busca imponer medidas de flexibilización laboral que perjudican la estabilidad de la clase obrera al permitir jornadas de hasta diez horas diarias.
Los dirigentes sindicales calificaron la presencia de las fuerzas armadas en las calles como una táctica de la oligarquía para silenciar el descontento popular derivado del alto costo de la vida y la crisis de suministros en el sistema de salud pública.
Inician recolección de firmas para revocar mandato presidencial
Durante la movilización, el dirigente del Frente Popular, Nelson Erazo, anunció formalmente el inicio de una campaña de recolección de firmas para solicitar la revocatoria del mandato presidencial de Noboa.
Según los voceros del gremio, esta medida responde a la falta de respuestas estatales ante el desempleo y el deterioro de las condiciones de vida de las familias ecuatorianas.
Asimismo, la Unión Nacional de Educadores rechazó el despido de un centenar de docentes reportado durante la última semana.
La jornada de protesta coincidió con la llegada de una misión técnica de la Organización Internacional del Trabajo que evaluará la situación de los derechos laborales en el país andino.
Las centrales obreras ratificaron que esta movilización representa el punto de partida de una agenda de lucha persistente, la cual incluirá una nueva jornada nacional de protestas convocada para el próximo 28 de mayo.
ultimasnoticias.com.ve
Ver fuente