Hay quienes piensan que todos tenemos un talento especial, pero para aprovecharlo hay que estar en el lugar correcto, en el momento preciso.
Eso puede que sea lo que está ocurriendo con José Quijada en el béisbol japonés, donde ha encontrado su mejor versión y se ha desligado de la inconsistencia que marcó su paso por las Grandes Ligas. Parece otro lanzador, dominante, efectivo y confiable, tan confiable que recientemente le dieron la responsabilidad de cerrar una de las hazañas más difíciles de la pelota, un No-Hitter combinado, el primero en la historia en el qué únicamente participan lanzadores extranjeros.
Fue el pasado nueve de julio cuando el Tokyo Yakult Swallows venció 1-0 al Hiroshima Carp. José Quijada tomó la pelota para resolver el noveno inning y nos regaló un final electrizante. Concedió un par de bases por bola y esos corredores llegaron a estar en segunda y tercera, respectivamente, pero justo ahí -cuando ya no podia crecer más la presión- el derecho ponchó a Ryosuke Kikuchi con una recta de 95 mph. Y la proeza se completó.
El estadounidense Nash Walter, con 101 pitcheos, había completado 7.0 innings en blanco, en los que no recibió hits y únicamente se le embasaron tres jugadores, por un boleto, un pelotazo y un error de la defensa. Sí, pasó un poco de todo. El dominicano Jesús Liranzo se encargó del octavo y retiró en orden a los tres bateadores que enfrentó. Casi como si no tuviera sangre en las venas, usando apenas ocho lanzamientos. El resto es historia.
Aunque el No-Hitter combinado no se reconoce oficialmente, quedan los registros. Y esta es apenas la sexta ocasión en la historia del beisbol japonés que varios brazos firman un juego de esta naturaleza. Algo que es realmente complicado. Sí es difícil para un solo lanzador mantener ese dominio durante nueve innings, imagínense lo complejo que puede ser cuando se trata de varios brazos, la presión sobre los relevistas es enorme.
Prueba de ello puede ser los dos No-Hitter que no se completaron esta semana en Grandes Ligas, uno Eury Pérez (Marlins) y el otro de Jared Jones (Piratas), justamente porque los abridores fueron retirados y el relevo no logró contener al rival.
Este juego sin hits, ni carreras combinado se suma al récord de ocho juegos salvados consecutivos con el que Quijada comenzó su paso por la liga. Ahora, tiene 19 salvamentos en la pelota japonesa, además de una efectividad de 2.93 y un WHIP de 1.37. Cuando falta poco más de la mitad de la campaña, no es una utopía pensar en que puede superar el récord de juegos salvados para un lanzador venezolano en la NPB, los 42 conseguidos Robert Suárez en la temporada 2021.
En lo inmediato, él y su compatriota Andrés Machado fueron electos por la afición para participar en la Serie de las Estrellas que se disputará el 28 y 29 de julio en el Tokyo Dome. Así que, no hay dudas. Está en su mejor momento.
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